El desierto del Sáhara marroquí es uno de los destinos más mágicos e inolvidables del mundo. Con sus dunas de arena dorada, sus espectaculares paisajes y su rico patrimonio cultural, atrae cada año a viajeros de todo el planeta.
Los dos principales desiertos de Marruecos son el de Erg Chebbi, con impresionantes dunas de hasta 150 metros de altura, y el de Draa, que ofrece exuberantes oasis y palmerales. Estos áridos paisajes esconden antiguos pueblos bereberes, campamentos nómadas y rutas comerciales centenarias.
Al visitar el desierto marroquí, experimentará la auténtica cultura beduina, impresionantes amaneceres y atardeceres, paseos en camello y noches inolvidables llenas de estrellas. Tanto si busca aventura, oportunidades fotográficas o inmersión cultural, el Sáhara ofrece algo para todos los gustos.
La mejor época para visitarlo es entre octubre y abril, cuando las temperaturas son moderadas. La mayoría de los visitantes combinan su experiencia en el desierto con visitas a ciudades cercanas como Merzouga, Erfoud y la garganta del Todra para disfrutar de una completa aventura marroquí.
