El momento elegido para visitar el desierto influye considerablemente en su experiencia. Conocer el clima y las estaciones del desierto marroquí le ayudará a planificar el viaje perfecto.
De octubre a abril es la mejor época para visitar el desierto. Durante estos meses, las temperaturas oscilan entre los 20-25°C durante el día y los 5-10°C por la noche. El tiempo es ideal para actividades al aire libre como excursiones en camello y exploración. Octubre y marzo ofrecen las condiciones más cómodas, con temperaturas agradables y precipitaciones mínimas.
Noviembre y diciembre traen temperaturas suaves pero aumentan las posibilidades de lluvias ocasionales. Enero y febrero son los meses más fríos, con temperaturas cercanas al punto de congelación por la noche, lo que obliga a llevar ropa de abrigo. Abril empieza a ser más cálido, con temperaturas en torno a los 30 °C.
En general, hay que evitar los meses de mayo a septiembre. De junio a agosto hace un calor extremo, con temperaturas que superan los 45°C (113°F), lo que hace que las actividades al aire libre resulten incómodas o peligrosas. En junio y septiembre el calor es moderado, en torno a los 35-40°C (95-104°F). Las precipitaciones son prácticamente inexistentes durante todo el año.
Los mejores meses en general son octubre, noviembre, marzo y abril, cuando las condiciones son perfectas. Reserve alojamiento con antelación durante la temporada alta. Los meses de temporada baja ofrecen menos turistas y un tiempo excelente. Tenga en cuenta su tolerancia al calor y sus actividades preferidas a la hora de elegir las fechas de su viaje para disfrutar al máximo del desierto marroquí.
